- La cafeína de la Coca-Cola contrae los vasos sanguíneos. Esto ayuda a contrarrestar su dilatación, un desencadenante clave del dolor migrañoso.
- Cuando los vasos sanguíneos se dilatan, pueden presionar los nervios dolorosos cercanos, especialmente las ramas del nervio trigémino, que proporciona sensibilidad a la cabeza y la cara.
- Esta estimulación nerviosa causa un dolor de cabeza pulsátil. Por eso, la cafeína suele incluirse en medicamentos de venta libre para el dolor de cabeza.
- Al mismo tiempo, el azúcar y la sal pueden ayudar a restablecer el equilibrio de glucosa y electrolitos en la sangre, que puede verse alterado durante un ataque de migraña.
